Publicado el Deja un comentario

Un ramo unisex

Un ramo para una pareja, un regalo para celebrar el inicio de una vida en común. Qué difícil me resulta elegir flores y colores cuando el destinatario es del género masculino. Por eso me decanté por el cardo y la col, por el azul y el amarillo… pero se me coló mi adorado rosa y la delicadeza de los ranúnculos y de la astrantia. Bueno, los destinatarios son dos, chica y chico… así que todos contentos… A mi me gusta…

Un ramo unisex

Un ramo unisex

Un ramo unisex

Un ramo unisex

Publicado el Deja un comentario

La dama de los ranúnculos

Si me tuviera que pasear con un ramo por la ópera y teatros de la ciudad, cual la Dama de las Camelias, yo lo haría con ranúnculos. Me encantan. Bueno, y con peonías, pero los ranúnculos son más baratos, lo cual es importante. Me fascina cómo cambia su forma según van creciendo hasta convertirse en una flor totalmente distinta. Los aquí utilizados están todavía con los pétalos cerrados, cuando se abren la flor se agranda el doble.

La dama de los ranúnculos

La dama de los ranúnculos

La dama de los ranúnculos

Publicado el Deja un comentario

¿Y por qué no?

En principio es una asociación surrealista, imposible. Flores en el columpio… ¿Por qué en el columpio y no en un tobogán, en la cama o en un trapecio, por ejemplo? Siempre me ha gustado este objeto, me traslada a la infancia, al juego. La palabra en sí es evocadora, soñadora, tiene algo de nostalgia… Aún hoy me encanta sentarme en un columpio, doblar las piernas y empujar para elevarme más y más… ¿A dónde me llevará este columpio?

¿Y por qué no?

¿Y por qué no?

¿Y por qué no?